19 de enero de 2014

Novedades EPUB en Adobe InDesign CC 9.2

El 15 de Enero de 2014 Adobe sacó una nueva hornada de actualizaciones de sus herramientas estrella de creatividad (Photoshop, Illustrator e InDesign). 

Con respecto a este último, InDesign CC, hemos llegado a la versión 9.2, que incorpora un reguero de novedades y arreglos en lo que a la creación de libros electrónicos en formato EPUB se refiere.




Tras haber revisado dichas novedades, he aquí un breve resumen de las principales que hemos querido resaltar:

1) Exportación de transformaciones geométricas de cajas de imagen y texto:

Aunque exportemos un EPUB (versión 2 o 3) de maquetación fluida, los elementos anclados como por ejemplo las imágenes pueden estar girados, escalados, etc. con la habitual herramienta de transformación de InDesign. Hasta ahora, estas transformaciones se ignoraban al exportar en EPUB. Ahora, debido a la compatibilidad de algunos contextos lectores, como la app iBooks del iPad, con las transformaciones geométricas de CSS para Webkit, InDesign traduce correctamente dichos giros, escalados, etc. en código CSS del tipo "-webkit-transform"




2) Notas al pie de página interactivas: siguiendo con el lector con más posibilidades de EPUBs (iBooks en el iPad), ahora InDesign permite exportar las notas al pie de página de nuestro libro, además de la forma habitual al final del capítulo de EPUB2, en forma de interesantes "pop-ups" interactivos. Ésta opción solo es posible en la exportación EPUB3 y en iBooks/iPad. He aquí un breve vídeo explicatorio sobre ello:



3) Opciones de exportación de imágenes más clara: algo que históricamente sacaba un pelín de quicio a los diseñadores de libros EPUB con InDesign era la sensación de incertidumbre a la hora de conocer qué sucedía con las imágenes. Aún cuando no se marcara la opción "Conservar la apariencia de las imágenes" (en el caso de que estuvieramos seguros si convenía marcarla o no, claro está!) estaba la casilla de cambio de resolución de las imágenes a 96, 150, 300 ppi... de modo que no estábamos seguros si InDesign había respetado el tamaño y resolución originales de nuestras imágenes, las había convertido a PNGs, si lo había hecho con objetos anclados o con todo...

Adobe ha reconocido que era algo confusa esta parte de la exportación, y ha remodelado levemente el cuadro de diálogo en este punto. Ahora en CC 9.2 tiene esta apariencia:




más sencillo y predecible.

4) Los objetos marcados como invisibles en la ventana de Capas de InDesign, no se exportarán en EPUB. Algo simple pero muy práctico.

En cuanto al resto de mejoras, muchas son correcciones del código que generaba al hacer el EPUB, que a menudo provocaban errores de validación EPUBCHECK con el consiguiente dolor de cabeza a los maquetadores. De entre las novedades que consideraríamos "menores" podemos hacer mención a las siguientes:


  • Inclusión de animaciones colocadas de Edge Animate en formato .OAM en EPUB3: hemos testeado esto y en la práctica habrá que esperar. Las animaciones se colocan en IFRAMEs que iBooks ignora a efectos de mostrar imágenes, por lo que no sirve de mucho y consideramos que es un paso experimental aun por madurar.
  • Se deja atrás la inclusión del célebre archivo com.apple.ibooks.display-options de la carpeta META-INF y en su lugar se adopta la sintaxis estandarizada de EPUB3 en el content.opf
En resumen, algunas mejorías bienvenidas pero que siguen siendo propias de un "update" más de un "upgrade" que esperamos ocurra en algún momento de este año 2014.

¡Felices Maquetaciones!













4 de enero de 2014

Por qué hay que seguir comprando libros y diarios

El artículo de hoy no abordará ningún tema innovador o específicamente tecnológico. Es más bien una reflexión que, seguramente, ya habrás leído en más de una ocasión y en más de un lugar; y que ya te podrás hacer una idea solamente leyendo el título del mismo.

¿Por qué hay que seguir comprando libros
y diarios de prensa?

Y en esta cuestión se incluyen tanto los formatos en papel como en digital. Recientemente hemos transitado, casi sin enterarnos, hacia un nuevo modelo de la edición y publicación de contenidos. El modelo es distinto pero no nos hemos dado casi cuenta porque en esencia, en ningún punto de esta transición, hemos dejado de ser consumidores de contenidos. Con la revolución digital, el volumen, forma y manera de acceder a dichos contenidos listos para su consumo ha cambiado sustancialmente.

Antes de ella, la información se distribuía encapsulada en forma de libros, revistas o periódicos. Objetos que no permitían la formidable expansión interactiva que ahora permiten los medios digitales, si no que más bien inducían a un cierto aislamiento, a una experiencia personal con ese libro o con ese diario.

Ahora, la información parece ya no estar encapsulada. Brota como si un chorro de petróleo se tratase surgiendo de forma caótica de las profundidades del yacimiento. Está por todas partes, con acceso instantáneo. Directa a las pantallas de los smartphones que nos mantienen embaucados todo el tiempo, rellenando los ratos de distracción que cada vez más arañan minutos de todo lo demás...

Y por supuesto, rara vez se compra. Comprar un libro digital o el diario del día es TAN sencillo como descargarlo, o como acceder a una fuente alternativa gratuita. ¿Pagar, para qué? Si es gratis...

Obviamente, nada es estrictamente gratis. Los medios de libre acceso (que no disponen de una barrera de pago o paywall para ver sus contenidos) tienen que compensar dicha política con altas dosis de intoxicación de la pantalla en forma de tupidos y a menudo impertinentes anuncios de publicidad. Otras veces ésta es encubierta, o nos piden nuestro e-mail para acceder a servicios básicos como comentar las noticias, a cambio de inundarnos luego nuestra bandeja de entrada de spam. Con todo, como solamente así dificilmente se puede mantener toda una estructura de un medio de comunicación, hay que sacrificar a los profesionales más remunerados (los periodistas) y amortizarlos por becarios que copian y pegan de Twitter sin contrastar, o blogueros aficionados.


¿Éste sería tu concepto de diario?


¿Por qué hay que seguir comprando libros y diarios de prensa?

Por el mismo motivo que hay que seguir pagando por la consulta a un médico, o una matrícula de la universidad... si todo lo fiamos a lo que nos pongan delante de las narices, estamos entregando nuestro destino de forma inexorable a lo mediocre, a lo naïf, a lo superficial...

Y quizá añadiría o modificaría la pregunta: ¿Por qué hay que comprar libros y diarios a editores independientes?

Porque los "mass-media" han expulsado a valiosos periodistas que ahora solo les queda buscarse la vida por su cuenta, ya que no son rentables para el Sistema. Son profesionales que crean valor y que merecen nuestra consideración y remuneración si queremos todavía aspirar a conservar el derecho a acceder a contenidos excelentes. 

Lo mismo se aplicaría al mundo del libro. Un libro, un buen libro, no es un blog, aunque se hayan hecho libros de blogs. Un libro no es un reguero de párrafos escritos a vuelapluma, aunque estén estructurados en capítulos. Un libro es una construcción, es un trabajo delicado, es un objeto valioso. Un buen libro es una experiencia de la que se disfruta durante mucho tiempo, ha de producir en nosotros un placer y unos beneficios más perdurables que los pequeños y volátiles placeres instantáneos de un producto naïf. 

Un buen libro, un buen diario, una buena revista, es una inversión, puesto que nos enriquece. Pero para que sea un buen libro, una buena revista, o un buen diario, detrás de ellos no puede estar cualquier persona. Detrás han de haber profesionales dedicados y entregados. Y para dedicarse y entregarse a algo, es imprescindible tener motivación. Y no estoy descubriendo nada nuevo si digo que una remuneración digna es una buena motivación.

Nuestra generación está dejando en la cuneta de la miseria a excelentes profesionales de la edición, de la comunicación, del arte... callando sus voces para dejar paso a un siniestro universo de frivolidad, desconcierto y confusión empaquetado con muchas lucecitas de color eso sí. ¿Es esto lo que queremos? ¿Preferimos repasar los titulares del día en 1 minuto, entremezclados con un empacho de banners y noticias intrascendentes patrocinadas, o preferimos detenernos 10 minutos a leer aunque sea dos o tres artículos que nos formen y nos provean de información realmente útil?

Ahora vivimos en un tiempo de sobreproducción, de infoxicación. De exceso de contenidos disponibles, vaya. Hay una gran variedad de libros, revistas, medios, etc. lo cual está bien, pero no hay que perder el Norte. Puedes obtener el diario que prefieras, completito, en tu tablet y en 2 minutos por 0,89€. Puedes leer un buena novela o ensayo por menos de 10€. Puedes elegir invertir parte de tu dinero en que todo esto siga existiendo o puedes mirar para otro lado hasta que, nuevamente sin darte cuenta, encuentres que el principal titular del diario sea "Los 10 mejores culos de famosas" o algo similar.

Compra diarios. Compra revistas. Compra libros. En papel o en digital. Aunque sea de vez en cuando.

Gracias.











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