10 de diciembre de 2014

Comparativa: Adobe DPS vs. EPUB3 con InDesign vs. iBooks Author 2.2

El panorama de los medios de producción para publicaciones digitales ha cambiado mucho más en los últimos 3 meses que —diría yo, creo sin exagerar— en los últimos 3 años.

Después del reciente comunicado por parte de Adobe según el cual el producto DPS Single, que permitía a cualquier suscriptor a Adobe Creative Cloud compilar sus propias apps para el iPad a partir de archivos de InDesign, acabará restringido dentro del producto de pago (a parte) Digital Publishing Suite, las posibilidades de autopublicación de libros multimedia para tabletas quedarán un tanto huérfanas, ya que esta solución de Adobe era utilizada muy extensamente.

O al menos ésa es la teoría ya que, en paralelo a este anuncio hemos podido ver dos actualizaciones importantes en produtos que son sumamente competitivos en este aspecto: los e-books en formato EPUB3 y los libros en formato iBook que fabrica la aplicación de Apple iBooks Author.

Si bien tras la restricción de Adobe DPS Single muchos editores digitales perderán las vista la posibilidad de vehicular sus ideas a través de apps, el campo que se abre ahora con los libros multimedia es sin duda mucho más interesante. Sin embargo, y como siempre al inicio de cualquier cambio, surgen muchas dudas. 

¿Qué producto sería ahora el adecuado, un libro EPUB3 creado con InDesign o un .ibook de iBooks Author? ¿Por cuál de las dos soluciones me puedo decantar? ¿Qué gano y qué pierdo con respecto a las app de DPS Single que también se hacían con InDesign?

Es por eso que en este artículo me dispongo a hacer una comparativa a tres bandas de tres productos con bastante enjundia: Las apps hechas con InDesign y DPS Single (a prácticamente extinguirse a partir del 01/05/2015), los e-books en formato EPUB3 realizados con Adobe InDesign CC 2014.1 (y ninguna otra versión anterior), y finalmente los libros .ibook creados con iBooks Author 2.2. 



Y para ello, cómo no, utilizaré un recurso visual que no por viejo deja de ser menos efectivo: la tabla comparativa:

DPS Single (archivo Folio)
EPUB3 con ID
.ibook
Herramienta Adobe InDesign Adobe InDesign iBooks Author 2.2
Coste herr. Suscripción CC Suscripción CC Gratis
Plataforma herr. Mac OS o Windows Mac OS o Windows sólo Mac OS
Producto que
genera
App para iPad EPUB3 iBook
Sistemas compatibles para la lectura iOS (solo iPad) iOS (iPhone/iPad), Android, Mac, Windows, Linux (via Chrome) Mac OS, iOS
Audio y vídeo Integrados / pantalla completa Integrados / pantalla completa Integrados / pantalla completa
Incrustación iFrames (Youtube, Google Maps...)
Parcialmente (no en iBooks)
Vía Widget HTML5
Animaciones HTML5
Sí, vía iFrame
Sí, integradas desde el mismo ID
Integradas en maquetación o en pantalla completa vía Widget
Archivos origen
InDesign (desde Word, txt, PDF)
InDesign (desde Word, txt...)
Propios o desde EPUB3 o InDesign (vía IDML)
Mercados de venta disponibles
AppStore
iBookStore y otros (con restricciones de prestaciones)
iBookStore solamente
Texto accesible
No
Lectura en voz alta de textos
No
No
Texto fluido adaptable
No
No
Sí (en orientación vertical)
Estándar abierto
No
No
MathML
No
Efecto "doblez de página" (page flip)
No
Sí (en iOS)
No


como podemos ver la elección no es sencilla, y en los tres casos se pueden realizar productos de mucha calidad, auténticos libros electrónicos interactivos de nueva generación. A partir de ahí, según las necesidades de cada proyecto, se pueden deducir los criterios que primarán para tomar una elección entre una u otra herramienta.

Es posible que me haya dejado una o varias características a comparar. En ese caso, se agradecen vuestras contribuciones dentro del área de comentarios!

¡Suerte con el camino que elijáis! :-)

8 de octubre de 2014

Maquetación EPUB3 con el nuevo InDesign CC 10.1

El pasado lunes 6 de Octubre, Adobe presentó una nueva hornada de novedades en su conferencia anual #AdobeMAX

Además de nuevas apps para móviles, que fueron la estrella de las presentaciones, las herramientas insignia de Adobe como Photoshop o Illustrator también incorporaron innovaciones remarcables. Por supuesto, InDesign, la llave inglesa de la maquetación en papel y digital, no fue una excepción. 

En concreto, se presentó la versión 10.1 de dicha aplicación, que entre otras novedades incorpora la posibilidad de generar libros electrónicos EPUB3 de maquetación fija (cosa que ya hacía la versión 10.0) pero con animaciones CSS e interactividad con botones y "Objetos Multiestado". 

He aquí un breve vídeo de 4 minutos donde se puede ver en esencia el calado de dichas novedades:





Además de otros ajustes más finos en la estructura interna del EPUB (como la posibilidad de crear visualmente landmarks para la tabla de contenidos), la irrupción de la interactividad en este tipo de EPUB es sin duda la noticia quizá del año en lo que a Edición Digital e InDesign se refiere. Ahora, con esta versión 10.1 podremos hacer lo siguiente:

  • Convertir cualquier objeto a un hipervínculo o botón
  • Aprovechar la gran mayoría de acciones interactivas del panel de Botones y Formularios (excepto los campos de formulario, ¡de momento!)
  • Realizar animaciones con el panel de Animación y Temporización, los grandes marginados desde que la tecnología SWF empezó a decaer
  • Crear objetos Multiestado interactivos (pases de diapositivas)
Ya que InDesign genera automáticamente el código HTML, CSS necesario así como incluye una librería propia de Javascript para hacerlos funcionar. Los EPUB3 con estas prestaciones que se generan validan a la primera en EpubCheck y se pueden visualizar con aplicaciones como iBooks (para Mac OS o iOS), Adobe Digital Editions 4.0 o Readium para Google Chrome.

Después de un primer testeo en profundidad, mi opinión es que se trata de una actualización de funcionalidades muy esperada que por fin ha visto la luz. Se da la paradoja, como mencionaré en detalle más adelante, de que ha habido muchos más cambios y mucho más significativos en DOS MESES de pequeños "updates" de InDesign CC 2014 que desde cualquier otra actualización mayor de versiones anteriores. Los cambios y añadidos en los parches continuos de Creative Cloud por lo que se refiere a EPUB... ¡van a un ritmo acelerado!

Pero, como con todo, siempre hay puntos fuertes y débiles, claros y oscuros. En mi opinión, éstos serían:

Puntos a favor:
    • Creación de archivos EPUB3 que validan sin errores 
    • Posibilidad de crear un libro de maquetación fija con capacidades multimedia e interactivas sin tener que recurrir jamás a abrir el EPUB y rascar código
    • Aprovechamiento de herramientas que ya existían y que eran familiares para muchos usuarios
    • Política de designación de estilos CSS e identificadores HTML más sensata que en versiones anteriores
    • Generación de código HTML listo para ser aprovechado para añadir la funcionalidad de "Read Aloud" (lectura en voz alta de textos)
Puntos en contra:
    • En aras de la precisión en la maquetación fija, se sigue exportando un código HTML con una etiqueta SPAN individual para cada palabra, con su CSS de posicionamiento en línea
    • Los "palos de ciego" de Adobe en las políticas de etiquetado de estilos a lo largo de las últimas versiones son un mareo para el usuario, que dificulta el aprendizaje
    • El código CSS que se genera automático para las animaciones es prolijo y pesado para retocar, una vez más en aras de la precisión absoluta
ahora InDesign ya genera su propia librería Javascript para animaciones e interactividad


En general, creo que la actualización es bienvenida para la gran mayoría de los usuarios, pero para los maquetadores más puristas con el código, o los que nos gusta poder tener más control sobre el mismo para extender más las posibilidades interactivas de los EPUB3, creo que InDesign sigue generando una maraña de HTML y CSS ingobernable. 

Aspecto del código CSS fruto de la traducción de una animación visual en InDesign

Si quieres aprender a maquetar este tipo de e-books, a partir de InDesign 10.1 con todo lo que da pero aprendiendo además otros trucos y técnicas para controlar la edición de este tipo de libros, te invito a que pruebes nuestro curso online de Maquetación de libros EPUB3.

¡A crear y a publicar se ha dicho!

23 de septiembre de 2014

Curso online de CSS avanzado para EPUB

A día de hoy, aplicaciones como Adobe InDesign CC 2014 produce libros electrónicos en formato EPUB (versión 2 o 3) de manera bastante eficiente. Atrás quedaron los tiempo de las versiones CS3, CS4... donde el resultado de la exportación de un documento EPUB requería casi obligatoriamente de editar las hojas de estilo CSS de forma manual para lograr un resultado mínimamente profesional.




Sin embargo, si te dedicas a la edición de e-books en este formato EPUB, es recomendable tener cierto dominio del lenguaje de estilos CSS aplicado a los libros electrónicos, por varios motivos:

  • La interpretación de los estilos CSS varía dependiendo de la plataforma o entorno (e-reader, Android, iBooks, etc.)
  • Algunos ajustes finos en el aspecto del texto o filigranas requieren de una edición detallada de las hojas de estilo CSS
  • Libros más sofisticados pueden requerir del uso de varias hojas de estilo
Es por eso que, si ya sabes cómo maquetar e-books en formato EPUB a un nivel básico, te ofrecemos un taller online donde te enseñaremos algunas técnicas avanzadas de lenguaje CSS para que aprendar a depurar la maquetación de tus libros electrónicos para que tengan un acabado perfecto. En este curso trataremos los siguientes temas:
  1. Controlar la partición de sílabas 
  2. Control de viudas y huérfanas 
  3. Mantener palabras o párrafos unidos 
  4. Ejemplo práctico: poesía en EPUB 
  5. Uso de pseudoclases CSS 
  6. Transformaciones geométricas Webkit 
  7. Capitulares y Versalitas
El curso tiene una duración de un mes, durante el cual podrás acceder a tutoriales, ejercicios y archivos de ejemplo, foros, etc. y que incluye tres sesiones en directo con el profesor.

¿Cuándo?  

a partir del 9 de Julio de 2015

¿Dónde? online, cómodamente desde tu casa u oficina ;-)

¿Cómo obtener mi plaza? 

Simplemente date de alta en nuestro Campus Virtual y automatrículate en el curso que desees. O llámanos al +34 606 13 14 84 o por e-mail a formacion@publicarendigital.com






9 de septiembre de 2014

¿Qué debería ser un e-book?

Para conmemorar el retorno de las vacaciones de verano, he decidido escribir un artículo revival, de esos cuyo título debería acabar con la palabra revisited. Hace casi cinco años que inauguré este blog con un post seminal titulado ¿Qué es un libro electrónico?

Transcurrido este tiempo y no pocos artículos, creo que toca reescribirlo. ¿Por qué? Pues porque en estos cinco años se han ido sucediendo una serie de evoluciones en el ámbito del hardware, del software y de los mercados que hacen que merezca la pena hacer un alto en el camino para reflexionar pausadamente sobre qué se ha hecho, que se está haciendo (bien o mal) pero sobre todo, qué se puede hacer de ahora en adelante en este pequeño gran universo del e-book y la prensa digital.

Al análisis que estoy a punto de exponer he querido sustraerle las consideraciones más mundanas, como cuál es el formato más producido, cuál es el soporte más vendido o la tienda de e-books más exitosa. El motivo es que me interesa que este artículo tenga algo más de recorrido que un análisis más vinculado a circunstancias volátiles. Así pues, haré un pequeño esfuerzo de abstracción sobre la cuerda floja de la especulación, sin red, con la sana intención de suscitar un debate o una reflexión (pública o privada) sobre este tema.

¿Qué debería ser un e-book? Tras muchas horas de meditar a ratos libres sobre ello, la respuesta que me viene a la mente sería: una suscripción.



Desde que Amazon popularizara el libro electrónico con su dispositivo Kindle, el producto ha ido evolucionando en funcionalidad y prestaciones acompañado por la evolución del hardware, que experimenta una migración progresiva de los e-readers de tinta electrónica hacia los tablets y smartphones. Sin embargo, la esencia del e-book sigue siendo un reflejo del libro tradicional en papel: una estructura casi idéntica, un aspecto paginado, un índice, notas al pie de página etc. 

En mi opinión esta arquitectura o diseño es algo rígido y por lo tanto una desventaja para el arraigo del libro electrónico. Y es que el principal competidor de este producto es una vieja conocida: la web.

Una página web ofrece una experiencia de lector (RX) mucho más ágil y por lo tanto más acorde con la forma de consumir contenidos de nuestro tiempo. A pesar de que muchos de los elementos de la web están presentes en el e-book (al tratarse de la misma tecnología) como por ejemplo los hipervínculos o el contenido multimedia, la capacidad de adaptación y actualización de la web sigue siendo muy superior a la de un libro. 

El dilema está en que no es factible ni práctica la conversión de un e-book en una web. El tipo de lectura en esta última no facilita la concentración durante un tiempo adecuado en unos contenidos confinados y circunscritos en una materia. La lectura en la web es una lectura ligera, superficial, sujeta a cambios rápidos y distracciones constantes, donde el contenido es actual al minuto y los tiempos de lectura casi que se pueden calibrar en segundos.

Esto es especialmente marcado en el mundo de la prensa, donde los lectores en papel siguen su tendencia hacia el abismo y donde los números de suscriptores a las versiones para tablets a penas dan para alguna alegría al editor. Los usuarios optan por lo más práctico, por la versión web de periódicos y revistas. Contenidos ágiles, adaptados a la lectura móvil en la mayoría de los casos y con la posibilidad de compartir información en las redes sociales al instante. Ésa es la RX demandada. En comparación, la lectura de un e-book se antoja como algo incompleto, demasiado cerrado. 

Quizá en el caso de una novela esa sensación no sea tan acentuada ya que son el tipo de contenidos más fáciles de encapsular, pero para los libros de texto, los ensayos, los libros técnicos etc. el e-book es un difícil competidor para la web.

En este tipo de libros, las referencias son constantes y abundantes, y el representarlas como notas al pie del capítulo o al final del libro –como en el caso del libro en papel– sabe a poco, por más que estas notas dispongan de hipervínculos de ida y vuelta. El acceso a la información tiene que ser rápido y conciso. En este sentido, la aplicación iBooks para iOS incorporó recientemente la nota al pie de página interactiva en forma de globo emergente. Un tímido paso pero que sin embargo es indicativo de la inquietud de Apple por querer evolucionar el libro electrónico. Fue también la tienda iBookstore la que incorporó el mismo concepto que ya tenía en su homóloga de aplicaciones Appstore, el de descarga de actualizaciones.


iBooks 3 permite notificar al lector sobre la actualización de los
libros que ha comprado en iBookstore (imagen de TidBITS)


Y es que ya sabemos lo difícil que es lograr que un lector de nuestra cultura pague por un e-book. “¿Para qué voy a pagar 4,99€/$ por un contenido que está gratis en la web?” es una reflexión que no pocos hacen en silencio o en público.

 Y sí, ciertamente podemos llegar a leer, ver y escuchar todo lo que un libro electrónico tiene que decirnos si somos los suficientemente sagaces con el Google. Sin embargo, a nadie se le escapa que esa información aparecerá a los ojos y oídos del usuario como un cúmulo desorganizado de diferentes fuentes, y a menudo con una apariencia poco atractiva para la lectura. Incluso la mayor parte de los libros web online están intrincados con banners monetizadores que la dificultan.

Por más que a los más jóvenes se les esté olvidando alarmantemente, el libro sigue siendo el mejor vehículo para el aprendizaje sólido. Y en la era de las redes sociales, del márketing 2.0 (o 3.0!) y las relaciones bidireccionales entre las marcas y sus clientes, un libro que pretenda ser comercializado no puede ser un baúl estanco que se compra, se lee en soledad y luego se deja olvidado en un cajón de la nube. Ha de ser una experiencia actualizada e interactiva.

No solamente Apple ofrece la posibilidad de ir avisando de la posibilidad de descargar actualizaciones de los libros que compramos a la par que facilita dicha tarea a los autores y editores. Amazon implementa en su aplicación Kindle la posibilidad de ver discretamente qué fragmentos del libro que estamos leyendo han sido subrayados por el resto de lectores que lo compraron y leyeron.


La app Kindle de Amazon permite ver los subrayados populares
 entre la comunidad de lectores de un libro.


Todos estos detalles ayudan sin duda a fidelizar al lector, no solamente con el libro y el autor, si no con el formato y la forma de consumir contenidos, de tal modo que perderse por la web le resulte menos atractivo, hasta el punto de concluir que no merece la pena. Ése creo que debería ser el objetivo de todos los que estamos metidos en este ajo de la publicación digital, ya sea como autores, editores, lectores, divulgadores, etc.

En resumen, el libro electrónico debería ser una publicación por la que el público paga por suscribirse a él, en el sentido amplio: paga por el derecho a recibir actualizaciones periódicas en exclusiva, por pertenecer a una selecto club de lectores, por tener un trato más cercano con el autor etc. De este modo y si los contenidos son los suficientemente bien elaborados y de calidad, habrá una masa crítica de lectores que abandonen paulatinamente la idea de que es preferible obtener lo que buscan gratuitamente por otros medios, e incluso así los precios de los e-books o de posibles suscripciones podrían situarse en niveles que hagan que este negocio pueda (volver a) merecer la pena.

1 de agosto de 2014

Curso: Crear Web Apps con InDesign

En un artículo anterior hablábamos sobre la conveniencia de seguir creando Apps "clásicas" o pasarse al mundo de las "web apps".

Para crear Web Apps, básicamente hace falta lo mismo que para hacer Webs: código HTML, CSS, Javascript, etc.

Sin embargo, podemos crear atractivas Web Apps maquetadas desde Adobe InDesign, usando el plug-in "in5". 

En nuestro curso "Creación de Web Apps con InDesign" te enseñaremos cómo convertir una maquetación basada en páginas desde InDesign en una Web app interactiva HTML5 con animaciones, vídeo, sonido e interactividad básica y avanzada.

Temario:

  • Instalación del plug-in in5
  • Plantillas de páginas
  • Exportación en Web HTML5
  • El concepto de Web App offline
  • Animaciones con InDesign
  • Botones Interactivos
  • Vídeos
  • Gestión de la Caché
  • Exportación y personalización de la App
¿Qué necesito saber para este curso? Conocimientos básicos de maquetación con Adobe InDesign.

¿Cuánto cuesta? 59€

¿Cuándo será? Del 10/10/2014 al 30/10/2014

¿Dónde? ONLINE, a través de nuestro Campus Virtual

Entra y regístrate gratuitamente en el campus. Una vez registrado te podrás automatricular en los cursos que desees automáticamente.

Más información y reservas: escríbenos a formacion@publicarendigital.com  o llámanos / whatsappeanos al 606 13 14 84


29 de julio de 2014

El estancamiento tecnológico del e-book

Aunque pueda sonar algo chocante, en mi opinión el mundo del libro electrónico –el "clásico" es decir el autocontenido en un solo documento EPUB o PDF, etc.– está algo estancado y padece de cierta 'represión tecnológica', o mejor dicho, sufre de falta de innovación, de auténtica innovación.  Quizá por ello el e-book está siendo esa 'eterna joven promesa', algo que no acaba de despegar de manera brillante, frente a otras formas de consumir información más sólidas y persistentes como es el caso de la Web (esa vieja tozuda que ha sobrevivido a todo y que sobrevivirá a las apps también).

Desde que irrumpieron en el mercado, los e-books se han abierto paso cómodamente debido a que los usuarios se han dado cuenta de las obvias ventajas y comodidades que conlleva (portabilidad, interactividad, coste, etc.) y por lo tanto han adoptado rápidamente la nueva tecnología.

Sin embargo, creo que nos hemos quedado ahí estancados en un modelo de producto que dista muy poco de ser una mera réplica en digital de un libro en papel. Es decir, en lugar de aprovechar las posibilidades que nos ofrecen los soportes digitales –el hardware– para literalmente reinventar el concepto de libro, se han desarrollado "nuevos productos viejos" asfixiados bajo el corsé del paradigma del libro de papel. Si bien tomarlo como referencia para evitar que un producto demasiado innovador o demasiado disruptivo fuera a fracasar, aferrarse a él creo que está siendo una equivocación.

Un ejemplo de ello podría ser el célebre efecto visual de "doblez de página" que tanto furor despertó hace algunos años cuando se empezó a implementar en la Web o en CD-ROM multimedia (usando tecnología Adobe Flash) y que posteriormente adoptó por ejemplo Apple en su app lectora de libros electrónicos iBooks. 

A día de hoy la razón y la cordura se va aposentando después de esa absurda fiebre inicial y ya hay bastante consenso en que dicho efecto visual no tiene sentido, y se va retirando progresivamente de las aplicaciones de lectura, aunque hay que decir que muchas lo mantienen como opcional, como por "vergüenza torera" de no querer ser el primer valiente en proscribir semejante horterada inane.

Los e-books siguen tozudamente pareciéndose a los libros en papel


Pero ése sería un ejemplo menor, a mi modo de ver.

Pensemos por un momento en un libro electrónico típico, un EPUB o un PDF. Por más multimedia o demás luces de colores que contenga, su estructura sigue siendo igual de rígida que la de un libro en papel: paginación, tabla de contenidos, lectura lineal, etc. En este punto alguien me podría replicar que los hipervínculos interactivos permiten romper eso y efectuar una lectura no lineal del libro, lo cual es cierto, pero hay que ir más allá. Bastante más allá. Y para ello tenemos que dejarnos de prejuicios, apartar de una dichosa vez la mirada del libro en papel y empezar a fijarnos en otros paradigmas. 

¿Cuáles? Adivinen…

El formato más extendido de libro electrónico es el formato EPUB. Dicho formato no fue una creación ex nihilo si no que está cimentado sobre los estándares de la web: el HTML (para estructurar los contenidos), el CSS (para darles formato), el Javascript (para la interactividad) y el XML (para los metadatos) y finalmente la compresión ZIP para agregarlo. 

En paralelo al desarrollo de este formato, la propia Web ha seguido evolucionando con la irrupción del HTML5 y todo lo que conlleva. Aunque parte de la innovación del HTML5 está presente en el EPUB 3, seguimos fabricando e-books que siguen el mismo paradigma y siguen adheridos al mismo esquema rígido que los libros en papel, en lugar de dar rienda suelta a todas las posibilidades que nos ofrece la tecnología. 

Un ejemplo muy simple: estos días estoy maquetando una memoria de un congreso, en formato digital y en papel. Es decir, el típico documento con una tabla de contenidos dividida en capítulos y luego en títulos de ponencias, un índice alfabético de autores al final, etc. 
Mientras hago el trabajo me surgen ideas en paralelo a cierta sensación de impotencia: ¿No sería ideal que el usuario pudiera elegir cómo está organizado el contenido del libro? Es decir, que pudiera, con un simple gesto, leer el libro dividido no en capítulos por ponencias, si no en ponencias agrupadas por autor, tema, etc. o al menos siquiera indexarlo de ese modo. 

Esta funcionalidad, simple de cara al usuario, es algo fácil de implementar por ejemplo en la Web, donde una petición al servidor resulta en una nueva consulta a una base de datos, que rápidamente dispone la información organizada según otros criterios y la envía para que sea presentada de otro modo. Esta agilidad y versatilidad en la manera de consumir contenidos de momento no solo no ha sido igualada por los libros electrónicos al uso si no que no tiene pinta de cambiar a corto plazo. Al adoptar las tecnologías que lo harían posible pero a la vez al seguir auto-limitándose a un formato secuencial, paginado e indexado estáticamente, parece que la única alternativa para poder fabricar contenidos que posean la agilidad que buscamos sea crear un aplicación o –cómo no– seguir bajo el fiable paragüas de la Web. 

Pero entonces ¿en qué lugar quedará el e-book? ¿Será barrido o asimilado por una persistente Web que cada vez más se amolda a lo que debería ser realmente un libro electrónico?


¿Qué opinión tenéis al respecto?

3 de julio de 2014

Cómo son los EPUB de maquetación fija que exporta InDesign 10

Hace poco, coincidiendo con la salida al mercado de Adobe InDesign 10 (CC 2014), dábamos la primicia de su principal novedad: la capacidad de exportar EPUB 3 de maquetación fija.

Sin embargo, una mirada algo más minuciosa a esta importante novedad, ¿qué nos aporta?

A primera vista, la fidelidad del resultado es casi perfecta: fuentes incrustadas bien preservadas, maquetación igualmente respetada, páginas separadas, vídeo etc. Esto convierte sin duda a Adobe InDesign CC 2014 como una herramienta óptima para la creación rápida de este tipo de libros electrónicos, sin más pretensiones.

Las opciones de exportación son simples y directas, aunque dejan desiertas algunas opciones importantes que sí se abordan en el caso de EPUB de maquetación fluida:


Cuadro de diálogo de opciones de exportación EPUB 3 
de maquetación fija en InDesign CC 2014


Sin embargo, en caso de que tengamos nociones de HTML y CSS, ¿es posible hacer "bricolage" dentro de un EPUB 3 tal como sale del horno de InDesign CC 2014?

La esencia de un libro de Maquetación Fija es precisamente ésa, que conserve con precisión la posición, tamaño y aspecto de los objetos, es decir, las cajas de texto e imagen. Esto se consigue con bastante eficacia en la exportación desde InDesign, pero con un "peaje" a pagar: un código HTML un tanto inaccesible. He aquí una muestra:



Pequeño fragmento de código HTML correspondiente 
a un trozo de cuadro de texto en InDesign

Por si no has tenido la paciencia suficiente para ponerte a leer con calma el código de la imagen, simplemente mencionar que InDesign coloca cada palabra individualmente en su sitio, usando etiquetas HTML del tipo . Es decir, aunque nuestra página en InDesign conste de un simple e inocente marco de texto, InDesign lo va a convertir en una especie de puzzle donde cada palabra es una pieza, para conseguir el aspecto fidedigno en el libro ePUB 3.

Sinceramente, desconozco el porqué hacerlo así en lugar de posicionar los marcos de texto como un solo objeto contenedor con un texto fluido en su interior. Si bien es cierto que esta forma de generar el código puede ser algo conveniente a la hora de hacer libros que se leen solos en voz alta (con el efecto "Read Aloud"), es fácil ver que en cualquier caso la fracción de etiquetas —de código— excede con mucho a la fracción de contenido de texto. Además, el CSS responsable del posicionamiento está totalmente en línea (incrustado) dentro de los mismos párrafos de texto, cuando en general la praxis recomendada es la de separar el contenido del diseño, o lo que es lo mismo, el HTML semántico de las hojas de estilo CSS.

Quizá un motivo por el cual se genera este código tan intrincado sea para asegurar a la perfección que no haya ningún tipo de diferencias o inexactitudes entre lo que se ve en InDesign y lo que se ve luego en el libro EPUB3, o sea, que la experiencia sea 100% WYSIWYG.

A veces es posible que al exportar todo un contenedor de texto como un solo bloque DIV dentro del HTML de nuestro libro, haya ligeras diferencias en el tamaño de los textos, la partición por sílabas, el encaje de palabras, etc. Nada que no puedan solucionar unos leves retoques en la hoja de estilos CSS común del libro. Quizá lo que Adobe está diciendo con este código es "mira, lo exporta perfecto pero no lo toques ni un milímetro". Ésa es al menos mi impresión. ¿Qué opináis vosotros?




18 de junio de 2014

Novedades EPUB en Adobe InDesign CC 2014

Hoy se presenta la nueva versión de Adobe InDesign (la v10, CC 2014), que trae una importante novedad en lo que a publicaciones digitales se refiere: la posibilidad de crear EPUB 3 de Maquetación Fija.

Mira este breve vídeo y sigue hoy en Twitter en hashtag #CCNext para estar a la última:


Recuerda que para sacar el máximo jugo a TODO lo que se puede hacer con EPUB 3 tenemos disponible un curso online de Maquetación de libros EPUB 3 en nuestro Campus Virtual

6 de junio de 2014

Afrontar proyectos interactivos (2): Empezar a Prototipar

En la entrega anterior de esta serie de artículos sobre consejos a la hora de afrontar proyectos interactivos, había mencionado la importancia de empezar haciendo preguntas sobre el tipo de productos que realizaremos, qué características tendría y cuáles de dichas características son compatibles con los mercados objetivos donde pretendemos comercializar dicho producto.

Para ello, conviene realizar una tabla similar a ésta (con formatos, dispositivos y prestaciones) para ayudar a incluir o descartar tanto mercados como funcionalidades. 

Por ejemplo, imaginemos que nuestro cliente desea editar una guía turística interactiva, digital. No sabe si habrá de ser un e-book, una app o qué. Solo sabe que quiere sacar al mercado, a la venta, una de sus guías turísticas en formato digital. Por supuesto, desea la máxima difusión posible y que tenga una serie de elementos interactivos que la conviertan en un producto diferenciado y novedoso. Y también, como siempre, que sea algo B.B.B. 

Lo primero que podemos plantear a este cliente es una serie de preguntas simples:

1) ¿Cuál será el entorno de reproducción típico de tu guía? (en casa, en la calle, etc.)
2) ¿Piensa incluir contenido multimedia? (audio, vídeo)
3) ¿Será un contenido offline o dependerá de una conexión? (¡o mixto!)
4) ¿Es una guía de lectura, de consulta, o un manual práctico?

Estas preguntas nos pueden servir para discernir si el producto final se adapta mejor a lo que sería una app para smartphones, un e-book para e-readers o una publicación digital para tabletas, y construir combinaciones posibles, como por ejemplo:

Combinación A: Manual práctico, pensado para entorno móvil (calle), sin necesidad de vídeos pero con gran capacidad interactiva (secciones, mapas, etc.) y con todos los contenidos offline —> Solución más factible: Una app. 

Combinación B: Guía de referencia para la lectura, tanto para leer en casa como en movilidad, que no dependa de la conexión, y donde los contenidos sean de alta calidad (vídeos HD, fotos alta resolución) pero donde la interactividad no sea sofisticada —> Una publicación digital para una tablet.

Combinación C: Guía interactiva donde la clave sea el intercambio social “2.0” de la información entre una comunidad de usuarios. Solución más factible —> Web móvil o ‘“Web App”

Una vez que se ha despejado el horizonte en cuanto al tipo de producto a desarrollar, antes de iniciar la programación (en caso de ser una app sobre todo) es preciso realizar un prototipo o “mockup”. Los prototipos son un paso intermedio indispensable. Por un lado, permiten mostrar diferentes propuestas de diseño gráfico de la aplicación, así como lo que se denomina el UX / UI (Experiencia de Usuario, Interfaz de Usuario, sobre todo esto último) y escalar el proyecto en fases separables. 


Ejemplo de diseño esquemático de interfaz de usuario para app móvil


Esto es importante, ya que a menudo los proyectos se alargan más de lo previsto debido a que el cliente final no acaba de decidirse por un diseño, una funcionalidad, debe consultarlo con otras personas que deciden o que, simplemente, no sabe bien lo que quiere.

Entonces, antes de invertir una cantidad importante de tiempo y recursos en movilizar a toda una plantilla de desarrolladores, que son los que se limitarán a implementar un diseño según unas instrucciones precisas, es conveniente crear prototipo a modo de “modelos de juguete” para que el cliente se familiarice lo más posible con el aspecto y usabilidad que tendrá su aplicación. 

En el caso de un libro electrónico, las posibilidades de diseño de interfaz de usuario se reducen, ya que el libro no es más que un contenido insertado en una aplicación de lectura que ya dispone de su propio interfaz de usuario, cuyo aspecto o funcionalidad queda fuera del presupuesto del desarrollo del proyecto obviamente (a menos que el cliente se empeñe en suplantar “como sea” esa interfaz, cosa que a menudo no es posible). Entonces, en un libro electrónico cobra más protagonismo el diseño gráfico y la arquitectura de la información visual más que el User Interface (UI).

Cuando el producto será una App, es muy probable que el cliente tarde en decidirse por una propuesta de diseño de interfaz u otra. Por eso, conviene presupuestar el diseño de varias propuestas puramente visuales sobre el aspecto que tendrán, al menos, las principales pantallas de la aplicación. 


Ejemplo de mockup con conexiones entre pantallas, otra forma más avanzada
de construir prototipos para apps (cortesía de fluidui.com)


El crear un proyecto por etapas es también conveniente desde el punto de vista de evitar las lógicas tensiones de todo proyecto. En el desarrollo de un proyecto interactivo, uno de los puntos claves es la comunicación entre el cliente, el diseñador y el programador. 

Por desgracia, con bastante frecuencia los proyectos naufragan por una comunicación defectuosa entre cualquiera de las partes, y no es rara ver cómo hay proyectos que empezaron con buen pie pero que al cabo de un tiempo el cliente decidió reiniciarlo de nuevo con otro proveedor (con éxito incierto) porque acabó “quemado” con el suyo actual, frustrado por una sensación de incomunicación. “El cliente no sabe lo que quiere” –dice el diseñador/programador– mientras que “Esta gente tarda mucho y no hacen lo que les pido” –se queja el cliente–

Para evitar estas situaciones desagradables, es preciso ser consciente de que estamos ante una tarea compleja. Y, como bien decía uno de los más grandes gurús de la simplicidad, John Maeda, la complejidad se empieza a disolver cuando dividimos los complejo en componentes más sencillas. 

Siguiendo esta pauta, podemos empezar movilizando únicamente a un diseñador de UI para que dibuje, con la aplicación que le sea más fácil, una serie de pantallas interconectadas donde aparezca el diseño de la interfaz, las diferentes opciones y una serie de elementos simulados. Un prototipo o “mockup”, es decir, una representación ficticia, un guión visual de lo que será luego una aplicación interactiva. 

De este modo, en una primera reunión el cliente y el proveedor pueden identificar en una fase temprana posibles problemas de diseño que, de otro modo, hubieran “explotado en la cara” en una fase muy avanzada del desarrollo, donde los cambios pueden no ser viables, donde los plazos aprietan y el presupuesto se acaba. Esta zona peligrosa se suele denominar Development Hell.

Por ejemplo, en esta fase, con el prototipo en forma de diseños en un papel, se puede detectar si los elementos de la aplicación caben físicamente en la pantalla, si la navegación es complicada, si se echa a faltar alguna funcionalidad, etc. sin tener que haber escrito antes ni una sola línea de código. Además, se puede someter al cliente a una elección de un diseño que más le guste de entre varias propuestas. 

Una vez haya elegido un diseño y esté del todo de acuerdo con la navegación y elementos de la aplicación (sobre el papel, recordemos), puede ser un buen momento para pasar a la siguiente fase. Antes, se le puede solicitar al cliente que pague un % del presupuesto

De este modo, nosotros como diseñadores/desarrolladores obtenemos una lógica y saludable recompensa económica (que estimula la motivación a seguir) y el cliente es consciente que ha pagado por algo tangible y que ya es suyo. En caso de que, por los motivos que fueren, éste decidiera no seguir contando con nuestros servicios, al menos ha pagado por algo finalizado (un prototipo) que le puede ser de utilidad para seguir con otra gente sin partir de cero, y nosotros no hemos perdido dinero desarrollando durante un largo tiempo un producto que al final no ha visto la luz y cuyo cobro estaría lícitamente en entredicho.

En la siguiente entrega hablaré sobre cuál es la actitud correcta para afrontar proyectos interactivos.


¡Felices desarrollos!

30 de mayo de 2014

Afrontar proyectos interactivos (1)

Estamos en una época interesante de efervescencia creativa en lo que a contenidos digitales se refiere: e-books, apps, webs, blogs, etc. florecen de manera acelerada llenando de posibilidades ocio y aprendizaje las memorias de los dispositivos móviles de millones de usuarios en un mercado global.




Pero afrontar un proyecto interactivo es, en general, un proceso complejo no exento de riesgos, y como tal tiene que superar una serie de obstáculos que pueden hacerlo naufragar en cualquier instante.

Tanto si se trata de un sitio web, una app o un libro electrónico, los proyectos interactivos digitales tienen una serie de peculiaridades que hay que tener en cuenta desde la misma concepción del proyecto. A menudo, por motivos variopintos, se suele empezar la casa por la ventana y eso es un error que suele pagarse caro al cabo del tiempo.

Es por eso que en esta serie de artículos quisiera sacar a la luz cuáles son —en mi opinión— los puntos más delicados de este tipo de procesos, por si pueden ser de utilidad.

Para empezar, siempre es conveniente hacer un listado básico de requerimientos del proyecto. Para ello, podemos realizarnos una serie de preguntas rápidas:


1) El producto ¿saldrá a la venta pública o es para distribuirlo en un entorno privado? (una intranet de una empresa, por ejemplo).
2) ¿En cuántos idiomas estará disponible?
3) ¿Para cuántos sistemas o entornos estará disponible? (iPad, Android, Ordenadores…)


Con estas tres respuestas se puede concretar bastante la envergadura del proyecto en cuanto a su desarrollo, y se pueden empezar a plantear posibles soluciones tecnológicas ¿por qué?

1) Existen diferentes mercados (AppStore, Google Play, iBookStore, Amazon…) cada uno con sus particularidades y restricciones.

2) Hay que plantearse desde el principio si una aplicación o libro estará en varios idiomas a la vez o habrá una edición por cada idioma, ya que es un condicionante bastante importante que determina el cómo se hará la posterior implementación.

3) Cada sistema suele ir ligado a un mercado o tienda (AppStore a iOS, Google Play a Android,  etc.) pero además cada herramienta de producción puede estar también ligada a una de estas opciones, como es el caso de iBooks Author, que permite desarrollar libros electrónicos disponibles solamente en iBookStore y solamente para iOS y MacOS.

Con frecuencia estas preguntas podrían parecer absurdas para el cliente estándar, o sea el que quiere algo “Que haga de todo, que funcione en todos los dispositivos, que esté en todos los mercados”. Y por supuesto, en un solo producto B.B.B. y para antes de ayer.

Éste es el primer paso delicado en el desarrollo de un proyecto interactivo: decidir qué formato tendrá el producto. ¿Será una app? ¿Será una web? ¿Una web app? ¿Un e-book? ¿Todo a la vez?


Imagen de obra inacabada. (fuente: La Verdad de Murcia)

En este punto, se puede aplicar la filosofía Kaizen: primero se hace, luego se mejora. Desde que se genera el encargo de realizar un proyecto, pesa sobre él una espada de Damocles: que se acabe convirtiendo en un Development Hell, en una obra faraónica que jamás esté terminada. Esta amenaza se cierne en todas las fases del desarrollo y por múltiples motivos, así que en el estadio inicial de conceptualización hay que ser flexibles y desechar (al menos temporalmente) una multiplicidad de opciones o caminos que incrementen desproporcionadamente el coste/tiempo de desarrollo.

Para ayudar a hacer esta criba, se pueden aportar datos estadísticos sobre el mercado: cuál es la penetración de mercado de un cierto dispositivo, cuál es la visibilidad de en qué tiendas de qué tipo de producto, etc.

Hay ideas que se adaptan mejor a un formato app para smartphone, otras que tendrían mejor salida en forma de e-book para iPad, etc. Para apoyar esta decisión, se pueden listar los pros y contras en cuanto a las funcionalidad que ofrece cada plataforma, y contrastarlo con las bondades de cada uno de sus mercados asociados.

Por ejemplo: un videojuego sencillo gratuito puede tener una gran acogida en el mercado Android (Google Play) y no ser prioritario como juego para ordenadores via Facebook, dependiendo de cómo sea ese juego. 

De igual modo, un catálogo de arte puede ser un producto atractivo como un libro para el iPad, pero no tanto como una app para Android. Esto no es para descartar una plataforma pero sí para acotar y priorizar objetivos. Un producto puede salir al mercado en un formato determinado en una fecha determinada y más adelante ampliar su radio de acción a otros mercados y plataformas. Esperar a tenerlo todo terminado y perfecto puede ser una fuente multiplicadora del tiempo de desarrollo, y cuando los productos van asociados a campañas de marketing, la presión sobre éste puede derivar en multitud de males propios de los Development Hells.

En una próxima entrega hablaré de la fase de diseño de prototipos, el inicio del ahora tan manido UI/UX.

Hasta la próxima, ¡felices conceptualizaciones!

8 de mayo de 2014

Nuevo Campus Online

Hoy os presentamos una novedad en Publicar en Digital: nuestro Campus Online.

Hasta ahora, nuestros cursos online consistían en una serie de Webinars en vivo a lo largo de varios días. 

A partir de ahora, este método se va a ver reforzado con una Comunidad Virtual de profesores y alumnos, en la que, además de estos webinars en vivo, habrá foros de debate, vídeo tutoriales exclusivos, tutorías personalizadas, acceso a archivos de ejemplo, y muchas cosas más.

He aquí nuestro vídeo de presentación:


Entra desde hoy a http://online.publicarendigital.es y regístrate libremente en el campus. A partir de ahí, podrás matricularte en los cursos que elijas, pagándolos cómodamente con tu tarjeta de crédito habitual o Paypal. A día de hoy la oferta formativa consiste en cursos de: 

 - Maquetación de e-books EPUB 3
 - Formularios inteligentes en PDF
 - Animaciones HTML5 con Edge Animate 
- Lectura en voz alta para libros electrónicos 
- iBooks Author...

  y se irá incrementando día a día. Manten tus conocimientos al día desde tu casa u oficina, ¡no pierdas el tren de la tecnología de Edición Digital!



7 de mayo de 2014

Curso online: Formularios Inteligentes PDF


La digitalización de la documentación en una empresa u organización puede hacerse de manera progresiva y a distintos niveles. Por ejemplo, hace años que las grandes compañías de distribución tienen sistemas automatizados de revisión de facturas en papel, mediante la tecnología OCR (reconocimiento artificial de textos), ya que otro modo sería costoso en tiempo y dinero.

Es muy frecuente que en dichas organizaciones se gestionen decenas de formularios, que han de ser rellenados y tramitados tanto interna como externamente. Hasta ahora la forma más práctica de hacerlo era con formularios en papel. La alternativa digital más extendida y eficiente serían los formularios HTML que se publican en web y que se rellenan y transmiten telemáticamente.

Sin embargo, existe un punto intermedio interesante: los formularios PDF. ¿Qué ventajas puede tener emplear formularios en este formato, versus el papel o la web?


  • Se pueden aprovechar muchos formularios preexistentes que estaban diseñados pensando en su impresión en papel, sin necesidad de rehacerlos en HTML
  • Siguen siendo compatibles con su rellenado el papel si hiciera falta, ya que los PDF están ajustados a una hoja de papel delimitada. Las páginas web, a no ser que se hayan programado específicamente para ello, no tienen porqué ajustarse a una impresión en una hoja de papel
  • Se pueden diseñar formularios con aspecto más atractivo
  • El relleno de dichos formularios y su tramitación se puede realizar de varias maneras, incluso offline y siempre de forma autocontenida en un solo documento portable
Es por eso que desde Publicar en Digital planteamos este nuevo curso online: Creación de Formularios Inteligentes PDF. En él aprenderás como partir de un formulario en papel, en Word o en otro formato y añadir campos interactivos en los lugares donde estaban los campos en el papel, y que estos formularios tengan inteligencia interna que permitan validar campos, hacer cálculos, filtrar datos, etc.

Todo ello trabajando con documentos que, a pesar de ser interactivos, pueden utilizarse perfectamente para ser rellenados a mano o mecanográficamente y ser impresos si fuera el caso, para su máxima versatilidad. Para ello emplearemos la herramienta Adobe Acrobat.

En este curso online veremos los siguientes puntos:

  • Identificación automática de campos de formulario 
  • Crear y editar campos de texto, menús desplegables y botones de opción
  • Configurar el aspecto de los campos
  • Validación de campos
  • Cálculos basados en varios campos
  • Listas desplegables selectivas
  • Campos de firma digital
  • Habilitar formularios para ser rellenados en Reader y dispositivos móviles
  • Recopilación de datos de usuario
  • Adobe Forms Central
¿Cuándo?

Esta convocatoria inicia a partir del próximo 18 de Mayo. La duración del curso será de 40 días, incluyendo 6 sesiones de webinars en vivo.

¿Cómo funciona?

Para inscribirte en este curso, has de registrarte libremente primero en nuestro Campus Online. Una vez registrado, tendrás acceso al campus y podrás localizar y matricularte automáticamente en él pagando cómodamente con tarjeta de crédito o Paypal.

Desde el primer momento que hayas abonado el importe del curso tendrás acceso al mismo a través del campus, donde podrás ver los temas, archivos, foros de debate y obtener la información sobre las fechas y horarios de los diferentes webinars en vivo y tutorías que acompañan al curso. He aquí más información sobre cómo funcionan nuestros cursos online

¿Cuánto?

El coste de este curso online es de 59€

Si deseas obtener más información, puedes escribirnos un correo electrónico a formacion@publicarendigital.com




6 de mayo de 2014

¿Cómo eran los e-books hace 20 años?

El artículo de hoy va sobre arqueología del libro electrónico, y es que acabo de rescatar del archivo y del olvido un documento que encontré por casualidad en 1995, en la época de la conexión a internet con módems telefónicos de 28.8 kbps, y que, con la perspectiva que tenemos hoy en cuanto a la publicación digital se refiere, bien merece un análisis.

El documento arqueológico en cuestión se trata de un libro electrónico en toda regla. Y no de cualquier libro si no de la mismísima Biblia, con Antiguo Testamento incluido. Está en formato Archivo de Ayuda de Windows (HELP, extensión .hlp) y ocupa poco más de 5 MB de tamaño, ya que no contiene imágenes.



El hallazgo ha sido todo un ejercicio de poner a prueba la solidez de la tecnología de documentación digital. ¿Por qué?

Luego de 19 años, era un misterio saber si se podría recuperar la información. Una vez puesto a buen recaudo el fichero (que venía de un CD-ROM donde se grabó a su vez desde un diskette de 3.5"), habida cuenta que ya cuento no por años si no por meses el tiempo que me queda de disponer de computadoras con unidad óptica, había que ver si se podía abrir.

En primer lugar lógicamente abrí un ordenador con Windows 7 instalado. Al intentar abrir el documento, Windows me informa que es un formato de Ayuda antiguo y que no se puede abrir por defecto. Sin embargo, en lugar de dejarme tirado en la cuneta, el hipervínculo de "Resolución de Problemas" que tradicionalmente lleva a ninguna parte en Windows, ésta vez me condujo a una página dentro del website de Microsoft donde pude descargar una utilidad compatible para la lectura de archivos Help de Windows viejos.

Una vez descargada dicha utilidad, pude efectivamente abrir la Biblia. 

Obviamente es un formato austero, pero quizá nos sorprenda que, ni en tecnología ni prestaciones, está tan lejos de los e-books en formato EPUB que diariamente millones de personas leen en sus e-readers y tablets, a saber:


  • Es un formato autocontenido (no una carpeta con archivos dispersos)
  • Dispone de tabla de contenidos con hipervínculos que llevan a los diferentes capítulos
  • La página del TOC tiene un detalle: hay una imagen, una especie de logotipo que reza "El Autor" cuya maquetación es "responsive" ;-)
  • La aplicación de lectura permite cambiar el tamaño del texto en reflujo.
  • Así mismo la aplicación de lectura dispone de un índice alfabético y de un potente buscador. 
  • Como el formato subyacente en el Help de Windows es HTML, el texto es accesible y admite formatos básico.


Siendo así, esta pieza de la arqueología e-book no tiene demasiado que envidiar a un libro electrónico de 2014. Donde sí queda muy patente la brecha generacional es en un detalle que en mi opinión no es menor: evidentemente no hay rastro del mundo 2.0: tomar notas, subrayar, compartir párrafos destacados en Facebook o Twitter, Recomendar, etc. Es 1995 todavía vivíamos esencialmente en un mundo desconectado, donde los libros, la comida, las vacaciones, etc. no se compartían casi en tiempo real con no se sabe muy bien quién ni cuántos. 

¿Nos permitía esa falta de distracciones disfrutar más de la lectura, y de todo en general? Dejo la pregunta en el aire...

P.D.: Como curiosidad final y premio al lector que haya llegado hasta aquí, comentar que el epílogo de esta curiosa edición de la Biblia era éste:




Consulteu aquí la versió en català d'aquest blog